miércoles, 30 de abril de 2008

Una mierda de persona, una mierda de jugador

Nunca olvidaremos aquella tarde de primavera. Teniamos gimnasia una hora despues de salir del colegio. Por lo que aprovechabamos para juntarnos a comer y luego ir todos juntos a la ardua clase de físico.

En esos gloriosos momentos el Pan Fargo regalaba unos cupones de 2x1 en Mc Donalds, por lo que utilizamos esa promo para clavarnos 2 Bic Mc ó 2 Mc Royal cada uno.

Cuando llegamos a gimnasia ya nos imaginabamos, otra típica clase del profesor Valdez. O sea 20 min. de precalentamiento 10 de abdominales, 10 de flexiones de brazos, y 20 miserables minutos de futbol. Por alguna razón, ese día el profesor llegó de buen humor, (Se rumoreaba que era xq el kilo de mandarina habia bajado a $1.50) y nos dijo que corrieramos 10 minutos y luego podriamos jugar al futbol toda la hora.

Nosotros felices de la vida, luego de correr los 10 minutos el profesor nos llama para darnos unas indicaciones, en medio de la charla Puente pide permiso para ir al baño, a lo que el profesor obviamente lo autoriza a ir.

Nosotros seguiamos escuchando atentamente la charla, cuando de golpe nuestro compañero Javier Alvarez, dice - UHHHH, SE VOMITÓ TODO.

En ese momento, todo el curso se da vuelta y nota, que el Gran HP había vomitado en el costado derecho de la cancha, y luego sigue corriendo, da 3 pasos más y se inclina para no manchar su uniforme escolar (seguro tenia el pantalon adidas del bolita y el duet); se agachó tanto que veiamos su cara a través de sus piernas vomitando nuevamente; un terrible vomito salia de su boca, luego siguió su carrera al baño sin mirar atras.

Al acercarnos al vomito de Puente, se notaba perfectamente los pedazos de tomate y pepino, claramente mal diregidos, que hace tan solo algunos minutos atras conformaban unas deliciosas hamburguesas.

Desde ese día, cada clase de educación física que teniamos cerca del mediodía, rondando los horarios del almuerzo, el porfesor le preguntaba a Horacle: "-¿Se siente bien Puente? ¿hoy a que hora comió?
Conclusión: En el único dia que el hijo de puta de Valdez, nos iba a dejar jugar un buen rato al futbol, terminamos jugando 5 minutos porque estuvimos esperando a que Puente termine de limpiar su vomito.



sábado, 19 de abril de 2008

Un Galán como pocos...

Era un sábado como tantos otros. Estabamos con un grupo de amigos tirando distintas posibilidades para realizar esa noche. Entre discusiones y diferencias llegamos a la conclusión de ir a Pinar de Rocha. La opción sugerida por el Gran HP fue la ganadora de esa noche, ante la sospecha de todos, de porque tanto fervor por ir a ese lugar.

Llegamos al boliche, en sí era una noche más. Hasta que nuestro Héroe dio a conocer la verdadera razón por la cual terminamos allí.

Con estilo y chamuyos elegantes se acercó a ella, y le pintó el mundo al revés, sus amigas sorprendidas no lo podían creer, que una noche distraída ella esté con Él. Esa gordita con tanto carísma y curvas MUY pronunciadas (y con pronunciadas nos referimos a casting de "Cuestión de peso") al verlo le provocó dos sensaciones adversas:

La de admiración a nuestro héroe por su elegancia y experiencia, y otra, lógica, de intimidación ante tal impronta.

Pasó lo que tenía que pasar. Con su fiel estilo nuestro héroe puso primera y a través de elogios y halagos encantadores sedujo a nuestra niña de figuras pronunciadas y abrumadoras.

Así fue, que el gran HP lo hizo otra vez. Una nueva victoria ante las miradas atónitas y envidiosas de sus fieles admiradores.

Sus brazos luchaban por encontrarse en la cintura de nuestra bella dama, pero no lo conseguían.




Para los que duden de la capacidad ganadora de Horacio Mario, aquí les mostramos la belleza de la hermosa dama.


lunes, 7 de abril de 2008

El Diego de los quesos


Corría el año 2002 cuando nuestro querido “Horacle” cursaba 4º año del secundario en el “prestigiosísimo” “Instituto” San Jose de Villa Del Parque.
Recuerdo claramente que aquel día se disputaba una pelea de escupidas de agua, entre nuestro “héroe” y una cursante de aquel año, llamémosle Candela C.; no, es obvio…mejor C. Carballo. Dicha riña enfadó a Puente, al punto de que este juró una extrema y dolorosa venganza.
Al sonar la campana que daba por finalizada la clase y luego de que HP hubiera planeado un maléfico plan durante toda la jornada de estudio, este se dispuso a llevarla a cabo. Para lo cual lleno y relleno su boca de agua extremamente contaminada proveniente de las turbias cañerías del instituto. Corrió mas rápido que el viento aquel mediodía para intentar interceptar a su ferviente rival. La cual realizó un movimiento estratégico cruzando la calle Tinogasta. Mientras tanto, todo el colegio presenciaba la veloz salida de estos 2 susodichos y ahí fue cuando sucedió…
Horacio Mario se aproximaba a Candela cual chita persiguiendo a su presa y justo cuando se disponía a alcanzarla, desde la multitud se oyó un repentino “-SE CAEEEEE!!!”, al oír el grito de alguno de los cursantes de su colegio, este se vio sorprendido y perdió el equilibrio, tras lo cual, empezó a “derrapar” en la bajada de cordón que estaba subiendo a una velocidad extrema. Utilizando todos sus dotes motrices (?) logro evitar la caída; al intentar retomar la carrera no contó con la presencia de una humilde ama de casa que venia de realizar su compra semanal de víveres. Y con un derechazo potente y magistral, al mejor estilo Gabriel Omar Batistuta, pateó una de las bolsas de la pobre señora; impactando de lleno en un queso “Port Salut”. El cual terminó aterrizando en las nauseabundas aguas de la zanja ante la perpleja mirada de la inocente señora.
Nuestro ídolo al verse envuelto en esta situación embarazosa, saco todos sus atributos de caballero (?), comenzó a levantar los productos regados por toda la vía pública. Cuando se incorpora tras haber levantado casi todos los productos; la señora dueña de estos, lo mira y le dice falta el queso… ¡AHÍ ESTA! Señalando las oscuras aguas de zanja. Cual caballero súper educado Horacio Mario se inclina, lo toma entre sus dos manos y comienza a secarlo con su buzo del uniforme escolar (seguro era el “Duet”).
Ante la contemplación de todo el instituto y la mirada asesina de la ama de casa, nuestro ídolo tímidamente extiende su mano alcanzándole el queso “Port Salut” semi mojado y sucio; a lo que la señora indignada y muy irónica responde: “-PERDÓN, ¡¿NO?!”. Horacio Mario Puente no contesta, se da media vuelta y vuelve con sus compañeros, sonriendo…con esa risa grasa; característica de un grande como él.
Desde ese día, cada vez que había fútbol de por medio, cuando nuestro Horacio Mario Puente le pegaba con el alma a la pelota, bajaba de las tribunas el susurro saliendo de las bocas de los espectadores que decían, “se pensó que era un queso”.




miércoles, 2 de abril de 2008

PUENTE PERSONALIDAD

El nombre de este blog fue todo un desafío. Pensamos en uno de los tantos apodos del gran Horacio Mario, pero la elección de uno solo hubiese sido injusta. Así que decidimos bautizar este humilde homenaje con el nombre de El Hombre de los Mil Apodos.

Cada uno de ellos tiene su historia y su justificación, y merece un lugar en esta página. Por eso a continuación detallamos, Puente fue conocido también como:

* Albino o Albino del Orto: por su bronceado caribeño.

* Lombriz con pelo: por su gran contextura física, y su hermosa cabellera.

* Cuis: por su falta de higiene capilar.

* La Cobra: por la forma que le daba a su pelo.

* Leiorvis: mezcla del pelo de la Princesa Leia, Natalia Oreiro, y Elvis Presley.

* Quagmire (Padre de familia): Gigity gigity!

* Puengui: que en realidad no refiere a puente ("no sos vos puente, es... puengui)

* HP: hijo de p..., ehh nono, sus iniciales.

* Pedro, el escamoso: por su pelo enrulado.

* Rodolfo Graieb: por su extremado parecido con el lateral derecho.

* Gollum: ver foto.

* Wendel (Los Simpsons): por lo pálido de su piel, y por el pato que se echó en una clase de gimnasia.

* Unihuevo: merece un posteo aparte que vendrá proximamente, pero se rumoreaba que luego de la terrible operación, puente perdió a uno de sus mejores amigos.

* Horacle violador: bautizado así por el colegio Ceferino en el viaje de egresados, gracias a sus manos "inquietas".