En tan hermosa estadía se vivieron grandes momentos como:
- “Que mire esto Juan Diego!” o
– “Guarda comida para el micro”,
-“Naa, en el micro comés por comer”
- “Ahhhh porque ahora tenés hambre pelotudo!”
Entre estos instantes gloriosos, siempre aparecía el único e inigualable, el verdadero “Fenómeno” (Ronaldo es una mentira), Horacio Mario… LA COBRA PUENTE!
En una de esas “dinámicas” chotas que proponía los catequistas, nos juntabamos en grupo, y en este caso consistía en decirle a cada uno de los integrantes virtudes y defectos que nosotros le encontrábamos.
El grupo de puente se hallaba sentado en ronda en el pasto. Mario no tuvo mejor idea que escaparse unos minutos de semejante boludez, e irse al baño (seguramente a sacudirse un poco la garcha). Cuando regresó encontró a un perro sentado amablemente en su lugar! Si, si, leyeron bien, un agradable can le había sacado el lugar!
Con su carisma característica llamo al perro, le chistó, trato de empujarlo, y el animal no se movía. Fastidiado se tuvo que sentar junto a él.
La historia no termina acá.
Al día siguiente (el último), el clásico almuerzo con paty’s sabor suela de mocasín al mejor estilo campamento del San José.
Transcurría todo con total normalidad hasta que el gran Horacio decide ir hasta la jarra de jugo situada al otro lado de la ronda para servirse un vaso de ese poco confiable brebaje sanjosesiano, cuando a su vuelta descubre que el mismo perro había ocupado su puesto en la ronda y grita con una mezcla de resignación y sorpresa: ESE PERRO ME ROBO EL LUGAR DE VUELTA!
Nuestro héroe intento luchar para sacar al canino usurpador del lugar, pero esta vez el gran Horacio Mario encontró un rival digno de Él, y en una muestra de grandeza y humildad, se contentó con sentarse al lado nuevamente. Está de más aclarar que los fieles admiradores del gran Horacio hicimos los posible por el regreso de nuestro ídolo, pero el manso can era simplemente demasiado carismático y sucumbimos ante su encanto.
Pensandolo bien quedamos contentos con el reemplazo. El perro SI era alguien fiel, que nunca nos iba a traicionar, y Puente…
Nota: fíjense como Puente esconde su brazo en la foto para que el can no le robe su paty, además del lugar en la ronda.







